
Calor implacable desde el amanecer hasta el atardecer, y más allá. Gente cruzando las calles sin mirar y sin reparar en paso de cebra alguno, incluso delante de la Policía. Avenidas principales tan desiertas como las de 28 días despues. Un monumento a Cólon, y otro a la Virgen del Rocío. Negros y chinos atestando las plazas, compitiendo por los últimos rincones de sombra con los jubilados.Carril bici, totalmente desierto. Carril bus, inservible por los conductores que nos los respetan. Palmeras, palmeras everywhere.

Habitación individual, por fin. Cocina y baño para tres. Escuchar por mi ventana "lindezas" en español, en lugar del "Pičko materna" al que me tenían acostumbrados. Volver, cual entrenador de equipo de fútbol, a hacer "descartes" entre la ropa que tengo guardada en mi armario, bien porque no me queda tras los casi 6 kgs que he engordado en mi erasmus, bien porque siemplemente no me convenza ahora. Poner la tv, la misma mierda de siempre, con una diferencia: "How i met your mother" no es lo mismo en español...Y por supuesto, la eterna alegría de encontrarme mis incombustibles y miticos J'Hayber blancos.
A pesar de todo, estoy contento, con la sensación de abrir un capítulo nuevo en mi vida. Mi vida post-erasmus. Abro la puerta exterior de mi edificio,ya no hay ninguna duda, he vuelto a casa ...

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